• Altura mínima 90 cm cuando el desnivel que se protege es menor de 6 m, y 110 cm cuando supera esa altura. En escaleras se mide desde la línea de huella.
  • Sin huecos por los que pase una esfera de 10 cm. Es el criterio de protección infantil y el que hace que muchas barandillas de dos tubos horizontales no valgan en zonas de uso público.
  • Sin elementos escalables entre 30 y 50 cm de altura. Por eso los cables horizontales y los tubos intermedios generan dudas cuando hay niños: técnicamente facilitan el trepado.
  • Resistencia a empuje horizontal en el pasamanos según el uso del edificio. En vivienda el valor es menor que en zonas de pública concurrencia, y eso condiciona el anclaje y el espesor del tubo, no solo el diseño.
  • Anclaje acorde al soporte: placa base atornillada con anclaje químico o mecánico, o soldadura a estructura existente. Un anclaje mal resuelto convierte cualquier barandilla en decorativa.

Si tu barandilla es para una comunidad, un local de pública concurrencia o una obra con dirección facultativa, dínoslo al pedir presupuesto: cambia el dimensionado y conviene dejarlo escrito desde el principio.